Una maniobra de amarre en puerto consiste en preparar cabos y defensas, aproximarse despacio y sujetar la embarcación a una bita, un noray o un pantalán sin dejarla a merced del viento ni de la corriente. Antes de entrar, compruebe que lleva al menos dos estachas adecuadas a la eslora, exigidas por el Real Decreto 339/2021.
¿Cómo preparar el barco antes de entrar en puerto?
Prepare la maniobra con tiempo, antes de estar cerca del muelle. Reúna a la tripulación, asigne a cada persona una función (proa, popa, defensas y timón) y confirme con el puerto o la marina la plaza y el sentido de atraque. Si le indican el número de amarre o el pantalán, anótelo antes de llegar.
Deje los cabos listos en cubierta, bien recogidos y sin enredos, con un extremo ya sujeto a bordo. Coloque las defensas en el costado por donde va a atracar, a la altura de los puntos de contacto previstos, y no las deje colgando sobre el agua. Si hay marea apreciable, ajuste la longitud de los cabos al desnivel del muelle y consulte el dato de marea del puerto antes de la maniobra.
Advertencia: no enrolle nunca un cabo en la mano, la muñeca ni el cuerpo. Un cabo sometido a una tensión brusca puede causar lesiones graves.

¿Qué cabos y defensas necesita?
El Real Decreto 339/2021 regula el equipo de seguridad y de prevención de la contaminación de las embarcaciones de recreo de entre 2,5 y 24 metros de eslora. Su artículo 13 exige un mínimo de dos estachas de amarre de longitud y resistencia adecuadas a la eslora de la embarcación. La misma norma incluye otros elementos de maniobra que conviene revisar en el texto oficial.
En la práctica, distinga los cabos según su función. Los cabos de proa y de popa sujetan la embarcación en sus extremos. Los springs, que parten del centro del barco hacia el muelle en diagonal, impiden que avance o retroceda. Las defensas evitan que el casco roce con el muelle. Elija cabos de fibra en buen estado, sin hilos rotos ni abrasiones. La carga de rotura y la sección adecuadas las indican el fabricante del cabo y el de la embarcación, así que consulte su documentación técnica.
¿Qué nudos conviene dominar para amarrar?
Cinco nudos cubren la mayoría de las situaciones de amarre:
- Figura de ocho, o tope: termina un cabo para que no se escurra por un orificio o un gancho.
- Nudo cuadrado: une dos cabos del mismo diámetro para cargas moderadas. No lo use con cabos de diámetros distintos ni para cargas grandes.
- Ballestrinque: sujeta las defensas a la barandilla. Se ata y se deshace con rapidez, incluso bajo carga.
- As de guía: forma un lazo que no se aprieta bajo carga, muy útil para amarrar a una bita o a un noray.
- Cornamusa: dé vueltas en forma de ocho sobre la cornamusa y termine con una media llave que quede firme.
Practique estos nudos en tierra y compruebe que se deshacen también después de haber trabajado bajo tensión. Un nudo que no se puede soltar a la salida es un riesgo.
¿Cómo atracar de costado paso a paso?
- Aproxímese en paralelo al muelle con poca velocidad, formando un ángulo pequeño y, cuando sea posible, con el viento de proa.
- Entregue a la persona de tierra el primer cabo, de proa o de popa, y que lo sujete a una bita.
- Asegure ese cabo a bordo en su cornamusa, con el motor en marcha lenta para llevar el barco hacia el muelle.
- Coloque las defensas a la altura del contacto y amarre el spring para que la embarcación no avance.
- Sujete el resto de los cabos, ajuste la tensión y compruebe que el barco queda estable.
La persona de tierra debe recibir el cabo desde una posición segura, sin enrollarlo y sin entrar entre el casco y el muelle. Mientras el barco se acerca, mantenga manos y pies fuera de la zona de contacto.
¿Cómo amarrar de popa o de proa a un pantalán?
En marinas con pantallanes, la forma de amarre (de popa o de proa) depende de la plaza asignada. En ambos casos conviene aproximarse a poca velocidad y usar el bichero para alcanzar el pantalán o el noray.
Al entrar de popa, la maniobra se hace en marcha atrás. El timón y la hélice quedan cerca del pantalán, así que mantenga un régimen bajo y vigile la popa en todo momento. Asegure primero el cabo de popa y después los springs, dejando la embarcación a una distancia prudente del pantalán para que no roce.
Al entrar de proa, la aproximación es hacia delante y suele ser más fácil de controlar con viento de través. Sujete primero el cabo de proa a la cornamusa de la plaza y, con el bichero, acerque el casco para enganchar el cabo de popa. En pantalanes flotantes, los cabos necesitan holgura para subir y bajar con la marea y el oleaje.

¿Por qué el viento y la corriente cambian la maniobra?
El viento actúa sobre toda la superficie expuesta, sobre todo sobre la superestructura, y desplaza la embarcación como si fuera una vela. Una corriente de marea o de río la mueve respecto al fondo, aunque el barco parezca quieto junto al muelle. Con viento de través o corriente fuerte, la embarcación puede separarse del muelle o acercarse demasiado de golpe.
Con viento que empuja la embarcación contra el muelle, el contacto puede ser más brusco. Con viento que la aleja, necesitará más potencia y cabos para acercarla. En ambos casos conviene reducir la velocidad antes de llegar y, como regla general, entrar con la proa contra el viento o la corriente, que da más gobierno. Consulte la predicción meteorológica de AEMET antes de salir y observe el comportamiento de las embarcaciones vecinas.
¿Cuándo conviene abortar la maniobra y repetirla?
Interrumpa la maniobra si la embarcación no responde, si llega demasiado rápido, si el viento o la corriente la alejan del muelle sin control, si no tiene los cabos listos o si otra embarcación cruza la trayectoria. Ponga marcha atrás de forma controlada, separe la proa de la zona de riesgo y vuelva a una posición de espera antes de intentarlo de nuevo.
No intente frenar con la mano, el pie o el cuerpo, ni sujete a la vez dos cabos tensos sin ayuda. Si la maniobra se complica, pida ayuda al personal del puerto o a otra persona a bordo.
¿Qué errores frecuentes conviene evitar?
- Entrar demasiado rápido: el barco necesita distancia para frenar, y el motor puede no bastar en el último momento.
- Atar a un elemento que no soporta carga, como una barandilla o un pasamanos. Ate siempre a bitas, norays o cornamusas.
- Dejar los cabos demasiado tensos cuando sube o baja la marea, o demasiado flojos, lo que provoca golpes contra el muelle.
- Olvidar las defensas o colocarlas a una altura distinta de la del contacto.
- Dejar el barco con amarres mal hechos. Revise los cabos tras cualquier cambio de marea o de viento.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago si el barco se mueve mucho en el pantalán durante la noche?
Revise la tensión y el estado de cabos y defensas, y compruebe si el viento o el oleaje han cambiado. Si el movimiento persiste o daña el barco, avise al personal del puerto y siga sus indicaciones para reforzar los amarres.
¿Puedo dejar el motor en marcha mientras espero una plaza?
No conviene dejar la embarcación desatendida con el motor en marcha. Si tiene que esperar, manténgase a bordo a distancia prudente de otras embarcaciones o siga las indicaciones del puerto para la zona de espera.
¿Dónde consulto las normas de amarre de un puerto concreto?
Cada puerto o marina fija sus condiciones de amarre en sus propias normas de régimen interior, que pueden variar según la comunidad autónoma y el titular de la concesión. Pida el reglamento en la oficina del puerto antes de llegar o consúltelo en su web.