En España, una embarcación de recreo debe llevar al menos un chaleco salvavidas por persona a bordo, completado con una luz para cada chaleco, salvo en las zonas 4 a 7 cuando la navegación sea exclusivamente diurna. En zona 1 se añade un chaleco adicional. Los niños y bebés a bordo necesitan chalecos adecuados a su peso y tamaño.
¿Qué exige la normativa española sobre los chalecos salvavidas?
La obligación procede del Real Decreto 339/2021, de 18 de mayo, sobre equipo de seguridad y prevención de la contaminación de las embarcaciones de recreo. Se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 19 de mayo de 2021 y entró en vigor el 1 de julio de 2021. Su artículo 7 regula los chalecos salvavidas: cuántos debe haber, qué luz llevan, para quién deben ser, qué flotabilidad tienen y cómo se revisan los inflables.
Conviene comprobar que tu uso encaja en la categoría de embarcación de recreo que describe la norma. La versión consolidada que ofrece el BOE tiene carácter informativo, así que, para una decisión jurídica concreta, toma como referencia el texto publicado en el propio boletín.

¿Cuántos chalecos debes llevar según la zona de navegación?
La regla base es un chaleco por cada persona a bordo. La norma no excluye a nadie por edad, así que cuenta también a los niños y bebés, que necesitan su propio chaleco. Haz el recuento antes de desatracar, sobre todo cuando alguien sube al barco en el puerto o en mitad de la travesía.
La zona de navegación modifica esa cifra. En zona 1 la embarcación debe llevar además un chaleco salvavidas adicional, que se suma a los de cada ocupante. El texto lo formula como un chaleco extra fijo, no como un porcentaje sobre la tripulación.
Para saber en qué zona navega tu embarcación, consulta la clasificación de zonas que recoge el propio real decreto. Si tus salidas combinan distintas zonas, cumple el requisito de la zona en la que navegas en cada travesía, no el de la zona en la que suele estar amarrada la embarcación.
¿Qué flotabilidad debe tener cada chaleco?
La flotabilidad mínima se expresa en newtons (N) y depende de la zona: 275 N en zona 1, 150 N en zonas 2, 3 y 4, y 100 N en zonas 5, 6 y 7. Es un mínimo. Un chaleco con menos flotabilidad no sirve para la zona en la que vas a navegar, aunque sea de la talla correcta para la persona que lo lleva.
Para comprobarlo, mira la etiqueta del chaleco y la documentación del fabricante. Si la cifra de flotabilidad no es legible o no aparece, no des el chaleco por válido. Lo mismo vale para un chaleco de segunda mano: confirma sus características con el fabricante antes de usarlo.
¿Cómo elegir la talla adecuada para niños y bebés?
El real decreto exige que los chalecos para niños y bebés sean adecuados a su peso y tamaño, pero no fija rangos de peso ni de talla. La referencia para elegir es, por tanto, la información del fabricante: cada modelo indica para qué peso, y en algunos casos para qué altura, está pensado.
Antes de comprar, pesa al niño y mide su altura, y compara esos datos con la tabla del fabricante. Si el bebé no encaja en ningún rango publicado para el modelo, no lo uses. Pregunta al fabricante o busca un modelo específico para esa franja.
La prueba de ajuste también cuenta. El chaleco debe quedar firme sobre el cuerpo y no debe desplazarse hacia la cara al moverse. Si el modelo tiene entrepierna o cinta de sujeción, úsala tal como indique el fabricante. Cuando el niño crezca, repite la comprobación: un chaleco que le queda grande o pequeño ya no cumple su función.

¿Cuándo es obligatoria la luz del chaleco?
La luz para chaleco salvavidas forma parte del equipo que la norma exige junto con cada chaleco. La única excepción está en las zonas 4 a 7, donde puede prescindirse de la luz si la navegación es exclusivamente diurna.
La palabra clave es «exclusivamente». Si existe la posibilidad de que la salida se alargue hasta el anochecer, o de regresar de noche, la excepción no se aplica y debes llevar la luz. Los imprevistos cuentan: una avería del motor o una mar que obliga a volver despacio pueden convertir una salida diurna en una nocturna.
Antes de salir, comprueba que cada luz esté operativa y que su batería o pila esté en buen estado. Una luz que no funciona no cuenta como luz disponible.
¿Cómo revisar y mantener los chalecos inflables?
Los chalecos salvavidas inflables se revisan según las instrucciones del fabricante y en estaciones de servicio autorizadas, conforme al artículo 7.4 del real decreto. El texto no fija aquí una periodicidad concreta, así que el calendario de revisión es el que indique el fabricante, normalmente en la etiqueta o en la documentación que acompaña al chaleco.
Antes de cada salida, haz una revisión visual rápida: el cuerpo del chaleco, las costuras, la válvula de inflado, el sistema de disparo y cualquier indicador de revisión que tenga el modelo. Si el chaleco presenta desgaste, pierde aire, tiene daños o la revisión está vencida, no lo consideres operativo hasta que se haya revisado.
Si un chaleco inflable se ha disparado o inflado por error, no lo rearmes por tu cuenta salvo que el fabricante lo indique. Llévalo a una estación de servicio autorizada antes de volver a usarlo. Para el almacenamiento, sigue las indicaciones del fabricante: un lugar seco, accesible y alejado del calor es lo habitual.
¿Qué sanciones se aplican si incumples la norma?
El real decreto califica como infracción grave no disponer de los chalecos y luces obligatorios, o que no cumplan su función (artículo 24.2.a). La multa prevista es de 200 a 250 euros por cada chaleco salvavidas y de 100 a 150 euros por cada luz para chaleco salvavidas (artículo 25.2.a).
Tener vencida la revisión de un chaleco inflable también es infracción grave (artículo 24.2.b). La multa prevista es de 200 a 250 euros por cada chaleco salvavidas afectado (artículo 25.2.b).
Las multas se calculan por unidad, así que el importe total crece con el número de chalecos o luces que faltan o que están fuera de revisión. Las cuantías son rangos, y la sanción concreta se determina dentro de ellos en cada expediente.
Más allá de la multa, el motivo práctico es el mismo: en una emergencia, un chaleco con flotabilidad inadecuada, mal ajustado o sin revisar no protege a quien lo lleva. La revisión previa a la salida es la parte del trámite que más depende de ti.
Preguntas frecuentes
¿Un chaleco de espuma sirve igual que uno inflable?
Puede servir si cumple la flotabilidad mínima de la zona en la que navegas, tiene la talla adecuada para quien lo lleva y está en buen estado. Confírmalo en la etiqueta y en la documentación del fabricante, porque el tipo de chaleco no sustituye a esas comprobaciones.
¿Dónde debo guardar los chalecos a bordo?
Deben estar a bordo en un lugar al que se pueda acceder con rapidez en una emergencia. Sigue las instrucciones del fabricante sobre almacenamiento y no los dejes en compartimentos donde sea difícil alcanzarlos.
¿Qué hago si un chaleco inflable se activa por error antes de salir?
No lo consideres operativo sin revisión. Sigue las indicaciones del fabricante y llévalo a una estación de servicio autorizada antes de volver a usarlo en el agua.